En un mundo de notificaciones, las redes sociales han revolucionado la manera en que interactuamos, compartimos información y nos conectamos con el mundo. En poco más de una década, plataformas como Facebook, Instagram, X (antes Twitter) y TikTok se han convertido en una parte integral de nuestra vida diaria, con miles de millones de usuarios en todo el mundo, y creciendo.
Muchas veces nos pasa que al despertar, en nuestro tiempo libre y antes de dormir la pasamos en las redes sociales. Son los TikToks antes de dormir, los likes, stories y Reels de Instagram, ver quien cumple años proximamente gracias a Facebook, o los mensajes de medianoche los que nos hace permanecer conectados con el mundo. Esta omnipresencia ha generado debates intensos sobre los efectos de las redes sociales en la salud mental, especialmente entre los jóvenes.
Evolución de las Redes Sociales
Las primeras redes sociales, como Friendster y MySpace, se centraron en la conexión entre amigos y conocidos. Sin embargo, con la llegada de Facebook en 2004, y posteriormente Instagram y Twitter, el enfoque cambió hacia la creación de un «yo» digital.
Los usuarios comenzaron a crear cuidadosamente sus perfiles para proyectar una imagen idealizada de sí mismos. Esta tendencia ha continuado y se ha intensificado con la aparición de influencers y celebridades de internet, que utilizan estas plataformas no solo para conectar con su audiencia, sino también para monetizar su presencia en línea.

Beneficios de las Redes Sociales, sí, existen
No todo es negativo cuando se trata de redes sociales. Estas plataformas han demostrado ser herramientas poderosas para la conexión social y el apoyo emocional. Durante la pandemia de COVID-19, las redes sociales jugaron un papel crucial al mantener a las personas conectadas durante los períodos de aislamiento físico. También han sido fundamentales para la movilización social y política, permitiendo a los activistas organizarse y difundir sus mensajes a una audiencia global.
Además, las redes sociales ofrecen un acceso sin precedentes a información y recursos. Desde tutoriales educativos hasta consejos de salud mental, estas plataformas pueden ser una fuente invaluable de conocimiento. Las comunidades en línea también pueden proporcionar un sentido de pertenencia y apoyo para aquellos que luchan con problemas de salud mental, permitiéndoles compartir sus experiencias y recibir consejos de personas que han pasado por situaciones similares.
Desafíos y Preocupaciones
A pesar de estos beneficios, el impacto negativo de las redes sociales en la salud mental es una preocupación creciente. Los estudios han demostrado que el uso excesivo de redes sociales puede estar relacionado con un aumento en los niveles de ansiedad, depresión y problemas de sueño. La constante comparación social, facilitada por las imágenes cuidadosamente curadas y los logros exagerados que se muestran en estas plataformas, puede llevar a sentimientos de insuficiencia y baja autoestima.
El fenómeno conocido como «FOMO» (Fear Of Missing Out, o miedo a perderse algo) también está asociado con el uso intensivo de redes sociales. Las personas que experimentan FOMO sienten una constante necesidad de estar al tanto de todo lo que sucede en las redes sociales, lo que puede llevar a un uso compulsivo y adictivo. Este comportamiento puede interferir con las actividades diarias, el trabajo y las relaciones interpersonales, exacerbando los sentimientos de ansiedad y estrés.

Estudios e Investigación
Varios estudios han investigado los efectos de las redes sociales en la salud mental. Un estudio de 2018 publicado en el Journal of Social and Clinical Psychology encontró que limitar el uso de redes sociales a 30 minutos por día puede reducir significativamente los niveles de depresión y soledad. 1
Otros estudio mencionan que el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir puede interferir con el sueño, retrasando el inicio del sueño REM y afectando negativamente la calidad del sueño. 2 3
Además, la Universidad de Pennsylvania ha llevado a cabo investigaciones que sugieren que la comparación social y la exposición a contenidos negativos pueden tener un impacto significativo en el bienestar emocional de los usuarios. Estos estudios subrayan la necesidad de un enfoque equilibrado y consciente en el uso de redes sociales para minimizar sus efectos negativos. 4
¿Como nos afecta?: Fisiopatología del Impacto de las Redes Sociales en la Salud Mental
Estrés Crónico: El uso excesivo de redes sociales puede inducir una respuesta de estrés crónico en el cuerpo. La constante comparación y el miedo a perderse algo (FOMO) pueden activar el eje hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA), elevando los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Niveles crónicamente altos de cortisol pueden conducir a ansiedad, depresión y problemas de sueño.
Cambios Neuroquímicos: La dopamina, un neurotransmisor relacionado con el placer y la recompensa, se libera cuando recibimos «me gusta» y comentarios positivos en las redes sociales. Sin embargo, esta liberación intermitente de dopamina puede crear un ciclo de adicción, donde el cerebro se vuelve dependiente de estos estímulos para experimentar placer, lo que puede llevar a la ansiedad y la depresión cuando no se reciben recompensas similares.
Aislamiento Social: A pesar de estar conectados virtualmente, el uso excesivo de redes sociales puede llevar a una desconexión en las relaciones cara a cara. Esto puede reducir la calidad de las interacciones sociales y aumentar los sentimientos de soledad y aislamiento, factores de riesgo significativos para la depresión.

Conclusión
La paradoja de las redes sociales radica en su capacidad para ofrecer cercanía y al mismo tiempo crear ideales inalcanzables. Nos permiten estar presentes, aunque estemos distantes. Que compartamos momentos y experiencias con personas a kilómetros de distancia. Pero tambíen, nos bombardean con imágenes y vidas aparentemente perfectas que pueden distorsionar nuestra percepción de la realidad y de nosotros mismos.
Nos enfrentamos a la constante tentación de vender una imagen idealizada que no refleja nuestra verdadera esencia. Usamos máscaras de oro, cuando el verdadero brillo se encuentra debajo de ellas.
Es por ello que hay que recordar que la validación externa y la envidia pueden corroer nuestra autoestima. En lugar de dejarnos atrapar por el qué dirán, debemos enfocarnos en aceptar quiénes somos, celebrar nuestras fortalezas y ¡que importa lo que digan!
Todos somos únicos, tenemos diferentes ideales, pero somos muy manipulables. Que lo que salga en el feed no sea para comparar, si no para disfrutar, contactar y conectar. Las redes sociales son buenas y malas, permitamos que nos sigan conectando pero sin hacernos daño.
Dr. Diego Chavez Fernandez
Founder & Blogger de EntrePastillas
