En los últimos años, la relación entre el intestino y el cerebro, conocida como el eje intestino-cerebro, ha captado una atención significativa. Este vínculo es fundamental para nuestra comprensión de cómo el bienestar digestivo puede influir en nuestra salud mental. La microbiota intestinal, una comunidad diversa de microorganismos que reside en nuestro tracto digestivo, desempeña un papel crucial no solo en la digestión y absorción de nutrientes, sino también en la regulación de nuestro estado de ánimo y comportamiento.
Qué es el Microbiota Intestinal
El microbiota intestinal se compone de trillones de bacterias, virus y hongos que viven en nuestro tracto digestivo. Estas comunidades microbianas son esenciales para la digestión, el metabolismo, y la protección contra patógenos. Sin embargo, su papel va más allá de la digestión. Los microorganismos intestinales producen neurotransmisores, como la serotonina y el GABA, y metabolitos que pueden influir en la función cerebral.
Alteración del Microbiota
La alteración del microbiota, también conocida como disbiosis, puede ocurrir debido a varios factores:

Fisiopatología: Cómo la Disbiosis Afecta la Salud Mental
La disbiosis intestinal puede afectar la salud mental a través de varios mecanismos:
Producción de neurotransmisores
- La microbiota intestinal es capaz de producir diversos neurotransmisores como GABA, serotonina, dopamina y noradrenalina, que influyen en el funcionamiento cerebral.
- Estos neurotransmisores desempeñan un papel crucial en la regulación del estado de ánimo, el comportamiento y la cognición. Un desequilibrio en sus niveles se ha asociado con trastornos mentales como depresión, ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo, autismo, entre otros.
- Si bien la microbiota produce estos neurotransmisores, la mayoría no pueden atravesar la barrera hematoencefálica y llegar directamente al cerebro.
- Sin embargo, los ácidos grasos de cadena corta liberados por las bacterias intestinales sí pueden cruzar la barrera hematoencefálica y modular los niveles de neurotransmisores en el sistema nervioso central.
- La disbiosis intestinal, al alterar la composición de la microbiota, puede generar desequilibrios en la producción de estos neurotransmisores, contribuyendo al desarrollo de trastornos mentales.
Permeabilidad intestinal
La disbiosis intestinal genera un exceso de permeabilidad intestinal, permitiendo el paso de sustancias tóxicas que estimulan la liberación de citoquinas pro-inflamatorias, alterando diversas funciones cerebrales.
La permeabilidad intestinal desempeña un papel clave en la relación entre la disbiosis intestinal y los trastornos mentales:
- Aumento de la permeabilidad intestinal: La disbiosis intestinal, es decir, el desequilibrio en la composición de la microbiota, genera un exceso de permeabilidad en la barrera intestinal.
- Paso de sustancias tóxicas al torrente sanguíneo: Este aumento de la permeabilidad permite el paso de sustancias tóxicas, bacterias y otros compuestos a través de la barrera intestinal hacia la circulación sanguínea.
- Activación de la respuesta inflamatoria: Las sustancias que atraviesan la barrera intestinal estimulan la liberación de citoquinas pro-inflamatorias.
- Impacto en el cerebro: Estas citoquinas inflamatorias pueden alcanzar el cerebro a través del nervio vago y alterar diversas funciones cerebrales, favoreciendo la aparición de trastornos mentales.
Interacciones con hormonas y péptidos endocrinos
La microbiota intestinal interactúa con hormonas intestinales y péptidos endocrinos, cuyas señales son moduladas por la composición de la microbiota, esta interacción puede afectar la salud mental de la siguiente manera:
- La compleja comunicación entre el intestino y el cerebro está finamente orquestada por diferentes sistemas, incluyendo el endocrino, inmunológico, autonómico y el sistema nervioso entérico.
- Las moléculas de señalización, como los péptidos, liberadas por las células enteroendocrinas del tracto gastrointestinal tienen funciones metabólicas capaces de establecer una comunicación con el cerebro.
- Dado el papel emergente del eje intestino-cerebro en una variedad de trastornos como la ansiedad y la depresión, es importante comprender la contribución de las interacciones entre la microbiota, los péptidos intestinales y las hormonas en la regulación de la salud mental.
- Sin embargo, los mecanismos precisos que sustentan estos efectos de los péptidos intestinales sobre la salud mental apenas están empezando a resolverse y requieren más investigación.
Efectos de la disbiosis en la salud mental1, 2
- Trastornos del espectro autista: Un estudio encontró que el 50% de los sujetos con trastorno del espectro autista presentaban problemas gastrointestinales, y su microbiota era diferente a la de los sujetos sin la enfermedad, con menor diversidad y crecimiento excesivo de Clostridium.
- Depresión y ansiedad: La disbiosis intestinal ha sido asociada con depresión y ansiedad. Un estudio comparativo mostró cambios microbianos en la depresión bipolar y el efecto de la monoterapia con antipsicóticos en la microbiota intestinal.
- Trastorno obsesivo compulsivo: Se ha observado una menor cantidad de GABA y serotonina en sujetos con trastorno obsesivo compulsivo, producidos por las bacterias intestinales. La modulación de la microbiota intestinal con probióticos ha mejorado este trastorno.
- Enfermedades neuropsiquiátricas: La disbiosis intestinal puede influir en el desarrollo de diversas enfermedades neuropsiquiátricas, incluyendo el espectro autista, trastornos por déficit de atención/hiperactividad, ansiedad, depresión, y enfermedades como Alzheimer y Parkinson.

Eubiosis
La eubiosis, es decir, el equilibrio de la microbiota intestinal, tiene importantes beneficios para la salud mental3, 4:
Producción de neurotransmisores
- La producción de neurotransmisores por parte de la microbiota intestinal varía significativamente entre la eubiosis (equilibrio de la microbiota) y la disbiosis (desequilibrio):
- Eubiosis
- En un estado de eubiosis, la microbiota intestinal produce neurotransmisores clave como serotonina, dopamina, GABA y noradrenalina en cantidades adecuadas.
- Estos neurotransmisores son cruciales para regular el estado de ánimo, el comportamiento y la cognición.
- La microbiota en equilibrio mantiene una comunicación óptima a través del eje intestino-cerebro, modulando positivamente la función cerebral y la salud mental.
- Disbiosis
- En contraste, la disbiosis, es decir, el desequilibrio en la composición de la microbiota, altera la producción de neurotransmisores.
- Esto puede generar déficits o excesos de neurotransmisores, contribuyendo al desarrollo de trastornos mentales como depresión, ansiedad, autismo, TDAH, entre otros.
- La disbiosis también aumenta la permeabilidad intestinal, permitiendo el paso de sustancias tóxicas que estimulan la liberación de citoquinas inflamatorias, las cuales pueden alcanzar el cerebro y alterar su función
- Eubiosis
Reducción de la inflamación
- Una microbiota saludable mantiene bajos los niveles de inflamación, que de lo contrario pueden impactar negativamente en la salud mental. Alrededor del 20% de las depresiones tienen un componente inflamatorio.
Integridad de la barrera intestinal
- La eubiosis preserva la integridad de la barrera intestinal, evitando el paso de sustancias tóxicas y bacterias al torrente sanguíneo que puedan causar inflamación y afectar al cerebro.
Comunicación intestino-cerebro
- Un microbioma equilibrado permite una adecuada comunicación a través del eje intestino-cerebro, mediada por vías nerviosas, inmunes y endocrinas, lo que repercute positivamente en la función cerebral y la salud mental.
Modulación del estrés
- La eubiosis ayuda a regular la respuesta al estrés, que de lo contrario puede alterar la microbiota e impactar en la salud mental


Tratemos la disbiosis
Para mejorar la disbiosis intestinal y su relación con la salud mental, se pueden implementar las siguientes estrategias5:

Conclusión
La relación entre nuestro intestino y nuestra mente es más profunda de lo que podríamos imaginar. La microbiota intestinal no solo juega un papel vital en la digestión, sino que también influye directamente en nuestro estado de ánimo y salud mental. Un desequilibrio en esta comunidad microbiana, conocido como disbiosis, puede desencadenar una serie de trastornos mentales, desde la depresión y la ansiedad hasta condiciones más complejas como el autismo y el TDAH.
La disbiosis afecta la producción de neurotransmisores esenciales, compromete la integridad de la barrera intestinal y altera la comunicación entre el intestino y el cerebro. En contraste, un microbiota equilibrado, o eubiosis, promueve una producción saludable de neurotransmisores, mantiene la barrera intestinal intacta y reduce la inflamación, mejorando así nuestra salud mental.
Para mantener este equilibrio, es fundamental adoptar un enfoque integral. Cambios en la dieta, con un mayor consumo de alimentos ricos en fibra prebiótica y probióticos, junto con un estilo de vida saludable que incluya ejercicio regular y manejo del estrés, son esenciales. En algunos casos, las terapias complementarias, como el trasplante de microbiota fecal, pueden ser necesarias.
La microbiota intestinal es un aliado poderoso en nuestra búsqueda de bienestar mental. Cuidar de nuestro intestino no solo mejora nuestra salud física, sino que también fortalece nuestra mente y espíritu. Cada paso hacia un intestino más saludable es un paso hacia una mente más equilibrada y resiliente.
Dr. Diego Chavez Fernandez
Founder & Blogger de EntrePastillas

