La relación entre el microbiota intestinal y la salud mental es más profunda de lo que podríamos imaginar. Un desequilibrio en esta comunidad microbiana, conocido como disbiosis, puede desencadenar una serie de trastornos mentales, desde la depresión y la ansiedad hasta el autismo y el TDAH. Mantener un microbiota equilibrado es esencial para promover una mente equilibrada y resiliente.
